Las buenas relaciones se cocinan a fuego lento, dedicando tiempo, cuidado y ofreciendo lo mejor de ti. Okaeri es #tucasadeté donde encontrarás una cálida bienvenida, un cocinado lento alrededor de una mesa amiga y una taza de té que abrigue el corazón.

Tucasadete

Si quieres un poquito de nuestra magia la encontrarás en la cocina, te ofrecemos platos sencillos, llenos de sabor que puedes combinar con nuestra selección de té más especial haciéndote viajar a sus lugares de origen. Dispones de deliciosos desayunos, comida reconfortante de base vegetal y meriendas combinadas con nuestra cuidadosa repostería casera.

Si buscas celebrar un momento especial con tus personas favoritas, puedes disponer de Okaeri en exclusiva para ti, reservar una cena privada con un menú degustación sorprendente.

 

(Grupos mínimo de 8 a 10 personas)

En la entrada, está nuestra tienda física, donde te asesoramos adecuadamente y si eres principiante no te sentirás perdido. Podrás regalarte nuestros tés selectos, mezclas propias o menaje singular.

Si quieres que acompañemos a tu proyecto, realizamos eventos y actividades para empresas apoyando sus presentaciones, colaborando con sus equipos o somos invitados por entidades para acercar cultura y nuevos puntos de vista.

Tenemos un Lab, para iniciarte en la cultura del té a través de nuestros talleres y conectar con personas afines.

Esperamos verte pronto y disfrutar juntos a tu lado.

Testimonios de profesionales

Una experiencia única en la que nos adentramos en el mundo del te, de sus rituales, sabor, olor… pero también ha sido la oportunidad de conocernos y compartir un momento especial con los chicos de Oakeri. Cariño, pasión por lo que hacen, cercanía, orgullo y ganas de compartir envuelto en serenidad. Una colaboración que nos ha permitido crecer como Club y conocer nuevas formas de meditar, nuevas formas de estar y acercárselas a nuestros socios.

La organización, la preparación y la ejecución. Todo en perfecta armonía para que puedas vivir un tiempo compartido; sencillo y a la vez complejo. Ha sido un placer para nosotros haber traído este silencio del te que disfrutamos el pasado Julio en ARTIEM Asturias y esperamos poder repetir este y otros eventos!”

Begoña Aguirre, Hotel Artiem
Durante la Noche Blanca de las galerías de arte en Gijón colaboramos con Okaeri para realizar una ceremonia del té y poder disfrutar en silencio de la exposición que en ese momento teníamos de Mercedes Elizalde. La experiencia no pudo ser más satisfactoria tanto por nuestra parte como por parte del público asistente. No es fácil poder trasladarte al mundo de sabiduría oriental aquí en Gijón, por lo que considero un lujo poder tener cerca este proyecto y disfrutar de su conocimiento tanto en su local como en las colaboraciones externas que realizan
Nuria, Espacio Líquido
Conocer y ser acompañada por el equipo Okaeri ha sido una experiencia increíble, su visión de la hostelería a través del respeto al producto al cuidado y cariño del mismo acompañado del buen gusto ha sido una gran inspiración.

Aprender que dedicarle el tiempo necesario a algo tan simple que hacemos todos los días cómo es el comer, tomar conciencia de ello y disfrutarlo, es una experiencia que Okaeri me ofreció y que actualmente he trasladado a mi negocio.

Mimar los detalles y buscar el mejor ejemplo de armonía entre lo que ofrecemos y lo que desean nuestros clientes,hacerles sentir como en casa.
Gracias, por abrir vuestras puertas y dejar que entremos a formar parte de este proyecto llamado Okaeri.

Susana, La Vicicleta
Trabajé con Cruz algo menos de un año, en una casa de té en Barcelona, cuando todavía estaba estudiando. Ya por entonces tenía un claro interés por el mundo del té, por la gastronomía y por todo aquello que tiene que ver con los sabores, los aromas
Quiero pensar que soy una persona realmente curiosa, y creo que por eso Cruz decidió que formara parte del equipo.
Cruz siempre me transmitió mucho respeto, pero a medida que bailábamos coordinadas en la barra de preparación, recogiendo cacharros,pesando el té, catando uno (o dos, o tres, ¡o cuatro!) tés, bromeando, probando alguna de nuestras locas preparaciones gastronómicas; ese respeto evolucionó también en admiración y amistad. Nunca las horas de trabajo se han pasado tan rápido, y es que estar en su equipo era básicamente no parar de absorber conocimiento y al mismo tiempo de compartirlo. Fue un aprendizaje maravilloso.

Ahora miro hacia atrás, y me doy cuenta de que lo que Cruz me enseñó (más que como llevar la bandeja con diez vasos de Chai hirviendo, o como hacer una pequeña y bellísima introducción al Chanoyu) fue a despertar todo el potencial que llevo dentro, a no rendirme nunca, y a concentrarme en las cosas que me hacen feliz (el té, por supuesto, pero muchísimas otras cosas también). Y es que seamos sinceros, hay muy poca (poquísima) gente con la sensibilidad y el don de transmitir que ella tiene, con la paciencia y el entusiasmo que Cruz muestra con todas y cada una de las personas que cruzan su camino.

Anna Lamas